Iluminados por el agua

Por Silvina Batallanez.

Para contar historias de coraje, valor y resiliencia no hay plata (lo sé muy bien), pero para sostener el status quo de la tergiversación histórica, el victimismo y el odio hacia las fuerzas del orden, aparece la magia del presupuesto que sostenemos todos. ¡Gracias INCAA!

Argentina es inviable no solo por la ineficacia económica, sino por quienes dirigen los espacios culturales. El apocalípsis zombie del fashion trade Derechos Humanos carcomió a toda la progresía polìtica y a los referentes artísticos a quienes la juventud y los “amantes del arte” siguen sin cuestionamientos.

Un país que basa su cine en el enfermizo gusto por el lamento permanente, la queja y la acusación, no tiene futuro. Es un cine de fados de cuarta categoría que no solo aburre, sino que miente en la generalización dicotómica del bien y el mal.

Otra vez Tristán Bauer musicalizado por León Gieco para sangrar eternamente por la herida sin aprender nada que nos permita movernos hacia lo mejor de nosotros mismos.